
Sobre una motocicleta Excelsior.
Coventry (Reino Unido), hacia 1915.
Henry Robin y un espectro.
Autor: Eugène Thiébault.
París, 1863.
Collection Gérard Lévy, Paris.
William H. Mumler está considerado el pionero en retratar espíritus y fantasmas.Pero, evidentemente, no fue el único.
Una de las fotografías más representativas del género corresponde a la realizada por Eugène Thiébault (nacido en Francia en 1825) y que hoy presento.
Se trata de una fotografía promocional del ilusionista Henry Robin, artista francés que actuaba en un teatro parisino a mediados del s. XIX y que alcanzó cierto renombre en la época.Este ilusionista, curiosamente, no participaba de la corriente espiritista. Incluso admitió abiertamente usar espejos de doble cara para hacer que los espíritus aparecieran en el escenario como por arte de magia durante sus proezas fantasmagóricas.
Thiébault realizó esta fotografía publicitaria por medio de la doble exposición del negativo y un encaje perfecto. En la impresión, Robin se muestra asustado por la atroz aparición fantasmal de frío semblante esquelético. Además aparece un reloj de arena vacío en su parte superior simbolizando el final de la vida del ilusionista.
Pero había otras maneras de producir fotos falsas de fantasmas aparte de las dobles exposiciones.Una de esas técnicas era de la época en la que las largas exposiciones eran necesarias. Un asistente salía por detrás de una cortina y se ocultaba de nuevo, todo esto a la mitad de una fotografía de larga exposición con una persona quieta, el resultado era un espíritu transparente a un lado de un cuerpo sólido.
Mary Todd y el espíritu de Abraham Lincoln.
Autor: William H. Mumler.
Boston (EE.UU.), hacia 1871.
Se podría pensar que las fotografías de fantasmas han existido desde los primeros años de la fotografía (hacia 1830), pero no fue así. Curiosamente, las entidades fantasmales empezaron a hacer acto de presencia con el descubrimiento de la doble exposición.
Esto ocurrió en 1861 cuando el fotógrafo bostoniano William H. Mumler descubrió estas figuras en sus fotos cuando reciclaba material de impresión.
A este descubrimiento se unió un cierto auge del espiritismo en la sociedad norteamericana durante la segunda mitad del siglo XIX. Los familiares de los desaparecidos en la Guerra Civil deseaban reencontrarse con ellos de algún modo. Todos los medios novedosos eran válidos: la electricidad, los rayos equis, los experimentos de magnetismo, incluso el telégrafo (con un golpeteo que bien podia estar producido por fuerzas invisibles); y por supuesto, también la fotografía.
Mumler empezó a producir fotografías espiritistas para gente crédula, a pesar que se descubrió que algunos de esos supuestos espíritus eran ciudadanos de Boston aún con vida. Se celebró un proceso contra Mumler acusándolo de fraude y en el que testificó Mr. Dow (el individuo de la siguiente fotografía) a su favor, pero ello no influyó a sus fieles que siguieron creyendo en lo que veían. O mejor, seguían creyendo ver lo que querían ver.
Este primer fotógrafo de espíritus, Mumler, llegó a producir para Mary Todd Lincoln esta fotografía que muestra la fantasmal imagen de su marido muerto. De todos era conocida la afición a los fenómenos espiritistas de la viuda del presidente Abraham Lincoln, que visitó el estudio del fotógrafo haciéndose pasar por la Sra. Lindall. En un principio se mostró reacia a reconocer el parecido con su marido, pero se convenció tras la intervención de la medium y esposa de Mumler que, en pleno trance, no dudó en reconocerlo. La fotografía circuló ampliamente por todo el país.
Moses A. Dow y el espíritu de Mabel Warren.
Autor: William H. Mumler.
Boston (EE.UU.), hacia 1870.